Esta corriente nació a mediados de los años sesenta como una forma estética que no pretendía ser ni pictórica ni escultórica y que acabó siendo todo eso y más. En la actualidad, el uso del término se ha extendido y se aplica tambien como adjetivo para definir no solo elementos arquitectonicos sino espacios interiores como los que recoge esta obra. Los 32 proyectos que siguen a continuacion tienen algunos ragos comunes, caracteristicos del movimiento minimalista.