El conductor de almas nos cuenta los sinsabores de Calder, guía de los muertos, encargado de conducir sus almas al otro mundo, que fue víctima de su mala cabeza hasta que consiguió remediar sus “fall
Alguien me estaba observando, es una sensación perturbadora cuando estás muerta. Pese a no sentir el papel entre los dedos, ni oler la tinta, ni saborear la punta de un lápiz, veía y olía el mundo con la misma claridad que los Vivos. Ellos, en cambio, no me veian como una sombra o un vapor flotante. Para los Vivos, era aire vacio. O eso pensaba... La intensamente sensual historia de dos espiritus atrapados en la Tiniebla... Publishers Weekly.