En el misterio de la locura está la llave del hombre. La locura, reflejada o no en un cuadro, es de por sí una obra de arte. Una obra de creación de sí mismo, como la pintura es una tarea de recreacion, de fiel superacion de lo real y del accidente. Que el castigo de la locura no sea el castigo del arte. Que el arte florezca como una flor del mal en estos cuadros que estan dedicados al espiritu del mal, al maligno, fuente y secreto del arte. Se ha dado linea y contorno al abismo, y felicidad a esos seres que el destino anulo y desterro del mundo de la figura, que la realidad tacho y que son asi algo parecido a los santos vistos en los sueños, hombres para asistir a los sepelios, para ser compañeros de la muerte, hombres muertos, ceniza y maldicion del ser, retratos hechos para la nada con una mano habil para dibujar la nada.
Las nóminas son definitorias, pues listan a quienes albergan como una sucesión de almas con un destino común. Nuestras vidas están llenas de santorales habitados por diablos ocultos. Podrá encontrar en estas paginas un universo de maldad, inocencia y fracaso, con unas gotas de humor para no perecer ante tanta ineptitud.