...Así fue como Manuel me abrió el cofre donde guardaba su yo más íntimo, más auténtico.Donde volcaba todos sus sentimientos, al igual que el mar que se refleja en su mirada vuelca en la suave arena su furia, su bravura, sus tesoros.Reconoci en Manuel al poeta; al que refleja ilusiones, alegrias, fracasos, deseos, ternura, sensibilidad... Carmina Zamora (prologuista)
Editorial Universidad Católica de Córdoba 9789876265348
La relación entre lo infinito y lo finito, entre lo absoluto y lo relativo, entre Dios y sus creaturas, es quizás el problema más complejo y recurrente de la filosofía. Los ingenios más clarividentes del pensamiento filosofico de todos los tiempos se han dedicado a el. La sabiduria, entendida como un conocimiento eminente, es decir, como conocimiento de todas las cosas por sus causas ultimas, implica necesariamente el abordaje y resolucion de tan delicado y exigente asunto. La revelacion del nombre de Dios como "El que es" (Ex 3,14) y el reconocimiento de Dios como Creador han dado nuevos motivos a la razon para ahondar en las implicancias filosoficas de dichas verdades reveladas, fundamentalmente en lo que hace a la dependencia absoluta de obrar de las creaturas respecto de Dios.Santo Tomas de Aquino es un testigo insigne del pensamiento cristiano al respecto. Desde su profunda comprension del Dios como Ipsum Esse Subsistens, y de su participacion en el ese de las creaturas, ha podido desplegar la riqueza inconmensurable de las implicancias de la accion divina en sus creaturas, logrando exponer solidamente, por un lado, la consistencia operativa de todas las creaturas, de tal manera que puedan ser reconocidas como verdaderas causas, y por el otro, su absoluta dependencia del poder divino.