Este libro, ameno y curioso, nos presenta un escenario medieval con retratos de personajes inolvidables que viajan con frecuencia, sobre todo miembros de la clase adinerada, que por motivos religiosos o politicos, o por el deseo de conocimiento, aventura o diversion, se desplazan por todo el mundo conocido. Margaret Wade Labarge explora asi, de manera extensa, un tema escasamente estudiado, ademas de combatir esa falsa idea que considera al hombre medieval un ser estatico. Precioso estudio sobre los viajes cotidianos de los poderosos ingleses y franceses en la baja Edad Media. La Nueva España M. W. Labarge ha rescatado de los archivos todo un mundo de pompa y esplendor en el que inteminables caravanas albergan toda la impedimenta necesaria para mantener el rango en tierra extraña. Leer Una de las medievalistas de mayor peso en la actualidad [...] nos describe, de modo admirable, algunos de los muchos itinerarios de los viajeros medievales mas inquietos social y culturalmente y mas adinerados [...]. La obra es de grata y amena lectura y se lee con suma fruicion e interes. Communio
Con la excepción de personajes tan brillantes y al mismo tiempo tan poco representativos como Leonor de Aquitania, Eloísa y Juana de Arco, las mujeres medievales han llegado hasta nosotros bajo el prisma de sus contemporaneos masculinos. Los hombres de la Edad Media solian considerarlas inferiores y debiles, aunque dotadas de una peligrosa capacidad de seduccion; o tambien, con menos frecuencia, bellezas remotas al margen de las mediocridades de la realidad. El actual interes por la historia de la vida cotidiana ha hecho que se empiecen a sustituir esos estereotipos masculinos por una vision mas ajustada de la realidad. Margaret Wade Labarge examina con esa optica la situacion de la mujer medieval, centrandose para ello en una serie de figuras que dejaron un testimonio cierto a la posteridad. Desde reinas y nobles hasta prostitutas y marginadas, la autora nos adentra en la vida y personalidad de unas mujeres fascinantes. Destacan entre ellas la autocratica Mahaut dArtois, la mistica y erudita Hildegarda de Bingen, la energica Blanca de Castilla y la prolifica escritora Cristina de Pizan, que se dirige a sus contemporaneas con agudeza y realismo. Medievalista que conoce el secreto de enseñar con amenidad, M. W. Labarge ha escrito un libro de lectura apasionante.
Con la excepción de personajes tan brillantes y al mismo tiempo tan poco representativos como Leonor de Aquitania, Eloísa y Juana de Arco, las mujeres medievales han llegado hasta nosotros bajo el prisma de sus contemporaneos masculinos. Los hombres de la Edad Media solian considerarlas inferiores y debiles, aunque dotadas de una peligrosa capacidad de seduccion, o tambien, con menos frecuencia, bellezas remotas al margen de las mediocridades de la realidad. El actual interes por la historia de la vida cotidiana ha hecho que se empiecen a sustituir esos estereotipos masculinos por una vision mas ajustada de la realidad.