Si todo está callado, si en la noche todo es quietud, si ha muerto todo ruido ¿de dónde es esa música que escucho inesperadamente en torno mío? ¿A algún hombre le fue dado cifrarla? ¿Y quién ha dado ser a esos sonidos que ahora me rodean? ¿Lo cifrado se vuelve indescifrable? Su sentido, por inmenso, la mente no lo alcanza: hay vibrando un misterio en cada ritmo. ¿Pasion, serenidad, al fin fundidas? ¿Como se unen caida y equilibrio? ¡Que dulcemente hiere dando a un tiempo la cumbre y el abismo en el oido! ¿El lugar no es ya el propio visitante y guarda en el intacto lo perdido? ¿Quien me recibe en esta despedida? ¿Su mirada no estaba ya en mi mismo?... Y de pronto el silencio. La mente esta perpleja. Solo el alma comprende que ha ocurrido. Inesperadamente, Mario MIguez
Difícil es el alba. Difícil ascender en el camino creando el mediodía. Al declinar la luz hacia la tarde se abandona el esfuerzo: nadie puede luchar contra la noche, sólo queda aceptarla. Difícil es vivir mientras se asciende creando el mediodía, sin declinar jamás hacia la tarde ni rendirse a la noche. Permanezcamos siempre amaneciendo. Sea ascenso el camino. La nuestra es la ardua luz de lo que nace creando el mediodía. La nuestra es siempre la virtud del alba.