Daniel quiere ser detective y está convencido de que tiene lo que necesita para convertirse en un buen detective. Incluso tiene su primer caso: descubrir quién se ha comido su bocadillo de queso. Daniel sigue todas las pistas y toma nota en su cuaderno. Pero, ¿sera valiente para llegar hasta el final y dejar el caso cerrado?
Daniel se enfrenta a un nuevo caso con entusiasmo, valentía y su libreta de las pistas. ¿ Qué misterio encierra la caja cerrada con llave que encuentra en el cobertizo de su casa? ¿ Distinguirá en plena noche el canto de la lechuza? Seguro que Daniel sera capaz de superar las dificultades con la compañia de Tango, su perro fiel.