La biografía de uno de los personajes más enigmáticos de los Estados Unidos del pasado siglo. Después de más de treinta años, Lee Harvey Oswald continúa siendo uno de los personajes más enigmáticos de la historia contemporanea. Se sabe todo, o casi todo sobre su victima, el carismatico John Kennedy. Todo, excepto el porque de su muerte, y quizas el quien, o el quienes, dado que para muchos Oswald no es sino el chivo expiatorio, o la tapadera de una trama mucho mas compleja que la explicada por la historia oficial. Mailer, abandonando caminos ya trillados, no se pregunta quien mato a Kennedy, sino quien era Oswald, el supuesto asesino. Quiza respondiendo a la segunda pregunta, desentreñando la compleja personalidad, la azarosa vida del primer gran fantasma americano, como lo denomina Mailer, podremos dar una respuesta mas convincente a la primera.En 1959, cuando tenia solo decinueve años, Oswald deserto a la Union Sovietica y, tras renunciar a la ciudadania americana, fue enviado a Minsk. Vivio mas de dos años en esta ciudad, trabajo montando radios, le fue asignado un pequeño apartamento esplendido para los estandares de la Union Sovietica, aprendio la lengua del pais, y se caso con Marina, un joven rusa. Y tambien estuvo bajo la permanente vigilancia de la KGB, que sospechaba que el joven era un agente de la CIA. Despues del colapse de la antigua URSS, Norman Mailer paso en 1993 seis meses en Minsk, tras las huellas del fantasma. El resultado de sus exhaustivas investigaciones, ocupandose de todos los que conocieron y trataron a Oswald, es la apasionante primera parte de este libro, Oswald en Minsk con Marina.En la segunda parte, Oswald en America, Mailer reconstruye el ambito social y familiar de Lee Harvey Oswald tras su regreso a America, con su cohorte de turbios personajes entre ellos, la peculiar comunidad de rusos blancos, y un noble exiliado que parece haver actuado como enlace entre la CIA, Duvalier, y algunos otros grupos de poder. Y reconstruye tambien la infancia de este autentico perdedor, de este antiheroe americano, condenado quiza desde muy pronto, como el Gary Gilmore de La Cancion del Verdugo, a ser una victima y un verdugo de esa terrible America profunda que Mailer tan sabidamente ha sabido diseccionar.
Ver más