En 2007 Barenboim y Chéreau trabajaron juntos en una nueva producción de Tristán e Isolda, obra capital de Wagner y de la ópera moderna. Este libro es el fruto de las conversaciones que el director musical y el director de escena mantuvieron durante el montaje, y asi ofrece a los lectoresno unicamente los melomanos insobornablesla posibilidad de presenciar un rito excepcional: la construccion delespectaculo visual y sonoro de una obra maestra como Tristan e Isolda. Jamas dos artistas habian demostrado tanto entusiasmo por compartir con el publico el proceso creativo al montar el espectaculo operistico de una pieza crucial para el desarrollo de la musica moderna. Una apasionada meditacion a dos voces sobre la riqueza de la opera, que nos ayuda a entender el proyecto wagneriano de la obra de artetotal en la que fundir musica, danza, poesia, pintura, escultura y arquitectura.
Patrice Chéreau revolucionó el mundo de la escena operística con el montaje que hizo en 1976, por encargo de Pierre Boulez y con solo 32 años, de El anillo de los nibelungos, una puesta en escena de gran envergadura para un director de escena tan joven. Cuando hayan pasado cinco años nos explica todos los entresijos de esa singular experiencia. Cinco años mas tarde, Boulez volvio a llamar a su puerta para proponerle la representacion completa, por primera vez, de Lulu, la obra de Alan Berg, que murio sin acabarla: Suponiendo que la opera sea teatro es el recuento de esa experiencia.