La cultura moderna es extensa y sofisticada, gigante en sus conocimientos y fuerte en su antropología, y muestra una sorprendente adaptabilidad y apertura para absorber, aclarar y unir. Sin embargo, en la actualidad se presenta a menudo separada de la fe que le dio vida, y sin la cual no es posible sobrevivir: se vuelve asi fragil, cada vez mas incapaz de adaptarse y unir.En la practica, muchos aspectos de la cultura y de la vida publica sufren de racionalismo, individualismo, desigualdad, discordia e ingratitud. Tratamos de vivir aislados de nuestros semejantes, incapaces de reconocer el mundo y la vida que disfrutamos como regalos de Dios. El autor muestra como la cultura desafia a la fe, exigiendo de ella respuestas razonables; y como la fe desafia a la cultura actual, denunciando su fragilidad y planteando a su vez nuevas e interesantes preguntas.
El autor reflexiona desde la teología sobre la muerte del hombre, contemplándola a la luz de la Muerte y Resurrección de Jesucristo y, por tanto, iluminada por la esperanza de un futuro junto a Dios. A lo largo de estas páginas, el lector encontrará un planteamiento claro de las cuestiones que más interesan actualmente a la escatología cristiana, incluidas las relacionadas con la escatología intermedia y la implantación de la justicia en este mundo.
La cultura moderna es extensa y sofisticada, gigante en sus conocimientos y fuerte en su antropología, y muestra una sorprendente adaptabilidad y apertura para absorber, aclarar y unir. Sin embargo, en la actualidad se presenta a menudo separada de la fe que le dio vida, y sin la cual no es posible sobrevivir: se vuelve asi fragil, cada vez mas incapaz de adaptarse y unir.En la practica, muchos aspectos de la cultura y de la vida publica sufren de racionalismo, individualismo, desigualdad, discordia e ingratitud. Tratamos de vivir aislados de nuestros semejantes, incapaces de reconocer el mundo y la vida que disfrutamos como regalos de Dios. El autor muestra como la cultura desafia a la fe, exigiendo de ella respuestas razonables; y como la fe desafia a la cultura actual, denunciando su fragilidad y planteando a su vez nuevas e interesantes preguntas.