Han pasado casi dos décadas desde que el primero de estos pícaros cuentos escapó de la pluma que los escribía.Hoy, sigo pensando y creyendo que las alegrías no se compran, pero la ilusión se fabrica y que los sueños pocas veces se realizan, pero se lucha por ellos.Que la felicidad se esconde, pero aun asi, a veces, se la encuentra.Y que todas las cosas y situaciones en general, son maravillosas. Y cada cual encierra su particular ensueño. Solo es preciso educar el alma y el corazon, para que sepan descubrir el hechizo de la vida.El bosque, los ratoncillos, la lluvia, el Sol. Y tambien los botines, sombreros y paraguas, los duendes y los fantasmas, pertenecen a ese mundo invisible y encantado que la bondad del espiritu generoso tiene la sabiduria de encontrar.Porque hay que zambullirse en la charca de la magia y fantasia, y secarse bajo el calor irresistible -y a veces ignorado- de brujas buenas, de chispeantes gnomos, de enanos saltarines, de grillos traviesos, y de varitas magicas.Y que no todo es como parece?Por eso aqui, en los Cuentos para hacer volar la imaginacion, continuan nuevos relatos disparatados, barrocos, incomprensibles tal vez, que haran volar la imaginacion hasta cuando casi no se tenga.Historias simples que permiten desconectar de un mundo tan complicado, hostil y displicente.Que procuran inculcar valores y acciones positivas por medio de las travesuras de personajes llenos de bondad, inocencia y, por que no, sana picardia y encubiertos consejos que, posiblemente, fructifiquen en el corazon de quienes lean y a quienes lean estos cuentos.Con un chispeante y prolongado abrazo, hasta siempre,La autora
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