La identidad de la imagen propone un giro radical en la teoría de la conservación: dejar de proteger objetos clausurados para cuidar identidades de imagen que se constituyen en redes de relaciones. Frente a los pilares clasicos (autenticidad, objetividad, reversibilidad, universalidad) el libro muestra como estos principios generan falsos problemas cuando se apoyan en una ontologia dualista que separa y jerarquiza objeto y sujeto, materia e imagen, experto y comunidad.Sobre una ontologia plana de las imagenes (donde objetos y sujetos comparten un mismo plano de realidad como configuraciones de materia, energia e informacion) el libro redefine el patrimonio como un campo relacional dinamico. A traves de herramientas conceptuales y formales (complejos simpliciales, homologia persistente, significatividad, simulacro, antifragilidad, evolutividad), la conservacion aparece como practica de diseño de trayectorias de identidad: elegir que formas de relacion deben persistir, que singularidades proteger y como redistribuir el poder de decidir que cuenta como patrimonio.Entre la filosofia primera y la practica profesional, La identidad de la imagen ofrece un marco teorico y operativo para pensar viejos medios, inter-medios y nuevos medios sin reducirlos a "mas de lo mismo", y propone al conservador no como guardian de esencias, sino como falsario responsable que construye simulacros legitimos para que las imagenes sigan teniendo fuerza de mundo.