Comienza esta trilogía sobre un superhéroe urbano, ambientada en Barcelona. También en novela.HMHPAMB narra la historia de Daniel, un treinteañero normal, trabajador autónomo, que, de la noche a la mañana, descubre que tiene unos poderes que le confieren una fuerza y una velocidad sobrehumanas y una capacidad de curacion extraordinaria. Desde ese instante, Daniel asume que debe usar esos poderes para hacer el bien.En su particular cruzada se enfrenta a todo el elenco de delincuentes que pueblan una ciudad como Barcelona, pero pronto descubre que hacer de superheroe no es tan facil como lo pintan en los tebeos: comete errores, surgen dudas y tiene que seguir trabajando para pagar las facturas. Ademas, aparecen en escena entidades que quieren aprovechar sus poderes, para bien o para mal, convirtiendo su dia a dia en un complejo ejercicio de malabarista. Por suerte, Daniel cuenta con todo el apoyo de sus amigos y su novia.
Se le conoce por muchos nombres: La Criatura del Armagedón, El Definitivo, El Destructor… Pero su más temible apelativo es el de El monstruo que mató a Superman. Es Juicio Final, la imparable bestia que acabó con la vida del Hombre de Acero y que, aparentemente, fue derrotado por los kandorianos y dado por muerto durante la saga de Nuevo Krypton. Ahora Juicio Final ha regresado más poderoso que nunca, y está secuestrando a todo aquel que se atreve a llevar una S en su pecho. ¿Podrá Superman descubrir a tiempo qué se esconde tras el retorno de su más salvaje enemigo y lograr derrotarlo de una vez por todas? ¿O estamos ante el inicio del Reinado de Juicio Final?
La batalla que ha enfrentado al Anti-Monitor y a los superhéroes de la Tierra ha tenido consecuencias nefastas para alguno de ellos y también para las estupefactas personas normales que la han presenciado. En este segundo volumen de Universo DC: Legados, Paul Lincoln sigue contándonos su vida y la de su familia en el contexto de un mundo repleto de justicieros enmascarados que está a punto de darse cuenta de que estos dioses modernos tienen defectos... porque ni siquiera el más poderoso de ellos es inmortal.