Materias primas como el vodka ruso o el tequila mexicano, el whisky escocés o el ron cubano, mezclados sabiamente con zumos de limón o naranja regados, por qué no, con un chorro de soda fría y burbujeante. Distinguir los delicados toques de sabor y color, la temperatura adecuada para cada mezcla olos sutiles matices que aporta una hoja de menta. Finalmente un apartado de recetas milagrosas contra la resaca e, incluso una sección especial de bebidas sin alcohol para los menos osados.