Tras la andanada de partes de comedias de 1621, la Decimaoctava parte apareció en 1623, aunque Lope llevaba ideándola desde la primavera del año anterior, cuando Vicente Espinel firmó la aprobación conjunta de esta y la XIX. Con ellas el Fénix iniciaba una estrategia de valoración de sus obras históricas que se pone de manifiesto en la primacía de este género en la parte que nos ocupa: hay dramas historiales de todo tipo, desde un speculum principis de historia contemporánea, como la segunda parte de El príncipe perfecto, hasta recreaciones de la Reconquista (Las famosas asturianas, La campana de Aragón), obras genealógicas (La piedad ejecutada) o de historia romana (El honrado hermano), sin olvidar los dramas hagiográficos (El divino africano, El capellán de la Virgen y El rústico del cielo), que muestran el proyecto de dignificación de su teatro que traía entre manos el Lope de estos años. Además, la Parte XVIII responde a la amena variedad propia de este género editorial, e incluye comedias urbanas (La pobreza estimada y Quien ama no haga fieros), pastoriles (La pastoral de Jacinto) y una palatina (El valor de las mujeres). Se percibe también una voluntad característica de Lope en la primera mitad de los años 20: su intento de acercarse a la corte agasajando al público femenino.
Ficha técnica
Editorial: Gredos
ISBN: 9788424938451
Idioma: Castellano
Número de páginas: 2336
Tiempo de lectura:
56h 19m
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de lanzamiento: 31/10/2019
Año de edición: 2019
Plaza de edición: Es
Colección:
Bibl. Lope De Vega
Bibl. Lope De Vega
Alto: 23.2 cm
Ancho: 15.5 cm
Grueso: 13.0 cm
Peso: 3790.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Félix Lope de Vega y Carpio
Félix Lope de Vega Carpio (1562-1635) fue la voz dominante en el sistema literario español de su tiempo, en el que se labró una imagen de creador omnipotente, con su círculo de adeptos y sin eludir polémicas ni confrontaciones. Extraordinario poeta y escritor prolífico hasta lo inverosímil, cultivó todos los géneros imaginables y en casi todos dejó profunda huella, particularmente en el teatro, con una obra inmensa y una hegemonía en las tablas que se prolongó durante cinco decenios. Desarrolló una paleta dramática amplísima, un repertorio temático y genérico de la mayor variedad y un admirable dominio de la acción y la versificación, méritos que lo convierten en uno de los grandes ingenios teatrales de todos los tiempos.