¿Qué hay de malo en que mi mujer me sea infiel solo uno de cada quince días? Catorce días de sol y uno de sombra, no es mal porcentaje. De quince llevo una... Éste y otros nueve relatos componen un entrañable viaje de la mano de Masip por la arquitectura del ser humano. Es difícil no reírse con Prudencio, hombre ordenado y temeroso de dios, que sube al cielo en un avión para descubrir eso, que hay cielo más allá del Cielo y que la mano de dios no toca todos los resortes de la vida. Dos hombres de honor, un viaje en tren y dos historias sórdidas que revelan la forma más siniestra de moralidad: anteponer los principios a las personas y sentirse orgulloso por ello. Erostratismo es un cuento sorprendentemente contemporáneo que nos habla del vacío en el que puede hundirse una adolescente. El alfar es un hermoso relato en el que la miseria y la belleza se encuentran en una de las tantas esquinas por las que transita la dignidad humana. En El apólogo de los ajos, un hombre y una mujer descubren que lo que a unos les puede parecer repulsivo puede ser para otros el condimento perfecto para una receta de amor conyugal. Y así hasta diez historias que nos transportan a un paisaje reconocible por su universalidad y cercano por su sencillez.
Ficha técnica
Editorial: Autor-editor
ISBN: 9788461321568
Idioma: Castellano
Número de páginas: 227
Tiempo de lectura:
5h 21m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 08/06/2010
Año de edición: 2010
Plaza de edición: Granada
Especificaciones del producto
Escrito por Paulino Masip
Paulino Masip (La Granadella, 1899-Cholula, 1963). Periodista, dramaturgo y narrador, Masip se había labrado un sólido prestigio como redactor de las revistas Estampa y Ahora, como director de La Voz y El Sol, y como autor de tres obras de teatro, Dúo (1928), La frontera (1932) y El báculo y el paraguas (1936). Republicano convencido, durante la guerra fue director de La Vanguardia de Barcelona y encargado de prensa de la embajada republicana en París, antes de partir en 1939 al exilio mexicano, de donde nunca regresó. En México se ganó la vida escribiendo guiones para el cine y allá publicó, además de esta novela, el ensayo Cartas a un español emigrado (1939), una recopilación de crónicas aparecidas en Estampa, Historias de amor (1943), los libros de relatos De quince llevo una (1949) y La trampa (1954), las obras de teatro El hombre que hizo un milagro (1944), llevada a la pantalla por Fernando Soler como El barbero prodigioso (1941), y El emplazado (1949), además de una segunda novela titulada La aventura de Marta Abril (1953).