Baudelaire no ignoraba la potencia de las imágenes y, como Raffaello, dedicó su vida entera a fabricarlas, a veces con palabras, a veces con pinceles y colores. Muy pronto, al menos desde 1846, sus amigos se dedicaron a coleccionarlas.
A la muerte del poeta, Poulet-Malassis, su editor, recogió en un cuaderno todos los dibujos en los que Baudelaire se retrató a sí mismo. Ese cuaderno, después de años y de complejos azares, llegó a las manos de Gaston Gallimard, quien publicó en marzo de 1927 algunos de esos dibujos bajo la forma de un lujoso álbum de trescientos ejemplares.
Armand Godoy, poeta cubano, compró a amigos y curiosos todos los dibujos de Baudelaire; pero, después de una subasta pública realizada en 1988 en el Hôtel Drout, la colección fue destruida.Desde entonces todos los dibujos están dispersos. De algunos se ha perdido todo rastro.
Esta edición recoge la totalidad de los dibujos de Baudelaire, tanto los que publicó Gallimard, como los de la dispersa colección de Godoy.
Ficha técnica
Editorial: Sexto Piso
ISBN: 9788415601081
Idioma: Castellano
Número de páginas: 268
Fecha de lanzamiento: 27/09/2012
Año de edición: 2012
Plaza de edición: Barcelona
Alto: 24.0 cm
Ancho: 17.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Charles Baudelaire
Charles Baudelaire (París, 1821-1867) Poeta y crítico francés, principal representante de la escuela simbolista. Su primer éxito literario llegó en 1848, cuando aparecieron sus traducciones del escritor estadounidense Edgar Allan Poe. Animado por los resultados e inspirado por el entusiasmo que en él suscitó la obra de Poe, a quien le unía una fuerte afinidad, Baudelaire continuó traduciendo sus relatos hasta 1857. Ese mismo año vio la luz la principal obra de Baudelaire, Las flores del mal. Inmediatamente después de su publicación, el gobierno francés acusó a Baudelaire de atentar contra la moral pública. A pesar de que la élite literaria francesa salió en defensa del poeta, Baudelaire fue multado y seis de los poemas contenidos en este libro desaparecieron en las ediciones posteriores. La censura no se levantó hasta 1949. Sus poemas hablan del eterno conflicto entre lo ideal y lo sensual, entre el spleen y el placer. En ellos están presentes todas las experiencias humanas, desde las más sublimes hasta las más sórdidas.