En esta novela se establece una gran pregunta: ¿Pasa la vida o pasan las personas? Tras las aguas que revelaron secretos y la sangre que reclamó justicia, llega el momento de escuchar a la voz más profunda: el alma. Sevilla, 1907. El inspector Raúl Mancilla se enfrenta a su desafío definitivo: dar caza a Gerardo Muriel, el hombre que ha sembrado dolor en su familia y en toda una ciudad. Entre el deber como policía y la tentación de la venganza, Mancilla se ve arrastrado a un dilema moral que lo obliga a descender hasta lo más hondo de sí mismo. Con la guía de su compañero Nicolás del Cid y la sabiduría de Juan Diego Márquez, aprenderá que ni la razón ni el corazón ofrecen todas las respuestas. Será el alma la que dicte el verdadero camino, desvelando si la justicia se alcanza con un disparo o con la renuncia al odio. En esta última parte de la trilogía, Víctor García-Rayo entrega una historia de dolor y redención, donde la memoria de los ausentes y la inocencia de los hijos se convierten en la brújula que orienta a un hombre desgarrado entre la oscuridad y la esperanza.