Cuando Rilke emprendió su viaje por España, no había oído hablar de Ronda, donde llegó casi por casualidad. Se sintió abrumado por la majestuosidad del paisaje y decidió quedarse por un tiempo; al final, estuvo allí desde diciembre de 1912 hasta febrero de 1913. Aprovechó el anonimato –un turista extranjero en un hotel prácticamente vacío– para realizar un ejercicio de introspección y plantearse intensamente la dirección que habría de tomar su obra, y tuvo un brote de creatividad, al contrario de lo que le había sucedido en Toledo. Desde Ronda consiguió un nuevo estudio en París y partió en febrero para enfrentarse una vez más a la dura prueba que esta ciudad representaba para él desde que, en 1902, la visitara por primera vez. Ronda, por lo tanto, podría considerarse un lugar de descanso, un periodo de tregua en el peregrinaje -a menudo atormentado- de Rilke por los países de Europa, y una íntima experiencia de un paisaje cuyas características numinosas tuvieron una profunda resonancia en su interior.
Ficha técnica
Traductor: Mariano Peyrou, Juan García Román
Editorial: Editorial Pre-textos
ISBN: 9788415576280
Idioma: Castellano
Número de páginas: 60
Tiempo de lectura:
1h 19m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 29/01/2013
Año de edición: 2013
Plaza de edición: España
Colección:
Textos y pretextos
Textos y pretextos
Número: 1212
Alto: 21.0 cm
Ancho: 14.0 cm
Peso: 189.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Rainer Maria Rilke
Rainer Maria Rilke (Praga, 1875 – Valmont, 1926) fue un escritor checo en lengua alemana y una de las figuras clave de la poesía moderna. Su trayectoria literaria estuvo marcada por una constante búsqueda espiritual y estética que transformó decisivamente la lírica del siglo XX. Tras una primera etapa formativa en Alemania, alcanzó la madurez artística a comienzos del siglo XX con El libro de horas. Su estancia en París, donde trabajó junto al escultor August Rodin, fue fundamental para la evolución de su estilo y dio lugar a obras como Los cuadernos de Malte Laurids Brigge. Entre 1911 y 1912 inició las Elegías de Duino, interrumpidas por la Primera Guerra Mundial. Instalado después en Suiza, concluyó su obra mayor con las Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo (1922), que consolidaron su lugar como una de las voces poéticas más influyentes de su tiempo.