La estetica, según la mirada de Yuriko Saito, no puede reducirse a una filosofía del arte, sino que está íntimamente relacionada con nuestro día a día, con el cuidado de lo cotidiano, es decir, con la relación que establecemos con lo otro, ya sean seres humanos, criaturas no humanas, entornos u objetos. Más allá de su identificación con una demanda etica, el cuidado es una parte esencial de una manera de comprender la estetica que busca enriquecer la vida de las personas y definir nuestra forma de relacionarnos con el mundo.Inspirándose en la etica del cuidado y la cultura y estetica japonesa, la autora nos muestra la inseparabilidad de lo etico y lo estetico en la búsqueda de la vida buena y de un yo virtuoso.