Marco, un fontanero autónomo, hace tiempo que se siente perdido, atascado entre el trabajo y la rutina, emocionalmente bloqueado. Echa de menos a su hermano. Y a sus amigos. Siente que ya nunca tiene tiempo para conectar con los demás. Con su inconfundible dulzura y su personalísimo ingenio, Niall Breen nos recuerda que cuando todo pesa hay que parar, mirarse dentro y recolocar lo que verdaderamente importa. Y nunca hacerlo solo.