Tou sale de Beziers, escapando de las tropas napoleónicas y llega al pueblo de Cassá de la Selva en la provincia de Gerona, donde aprende el oficio de taponero. Hace un juramento; los tapones los dará a conocer en las tierras de América. Se le suman a ello, familias y pueblos para llegar a conseguirlo. Transmite a sus hijos esta ilusión, y de ella hacen el sentido de sus vidas, sus sucesores tardan varias generaciones en conseguirlo. A través de ellas y de las coyunturas de la vida, alegrías y penalidades, se van creando luchas de intereses mezclados con pasiones y sentimientos. Pero el ideal siempre sale adelante, aunque por ello se pague un alto precio. Las enfermedades, las infecciones de los países tropicales, los penosos viajes, las guerras, la mafia; todo se va poco a poco superando y el ideal con los años va moldeando un espíritu de gente emprendedora. Huella característica de las gentes que hacen crecer los países.