Natalia es una amante del cine y le gustaría dedicarse a ello en el futuro. Lo que no esperaba era protagonizar una película para monstruos tan pronto. Sandra tiene quince años y vive el presente sin preocuparse del mañana. Lo que no esperaba era ser la siguiente en aparecer en escena. Triana es la agente que investigará el caso de ambas desapariciones. Lo que no esperaba era obsesionarse. ¿Las encontrará antes de que se encienda la cámara?