En La imagen científica, el profesor van Fraassen elabora una teoría empirista de la ciencia que pretende ser una alternativa viable tanto al positivismo lógico como al realismo científico. Su empirismo se basa en la tesis, contraria a los supuestos del positivismo, de que el lenguaje de la ciencia debe interpretarse literalmente. Sin embargo, esta tesis no compromete a van Fraassen con el realismo porque, desde una perspectiva epistemológica, la aceptación de una teoría no implica la creencia de que dicha teoría es verdadera: sólo la creencia de que es empíricamente adecuada. Una teoría es empíricamente adecuada si lo que la teoría dice acerca del mundo observable es verdadero. El autor apoya estas afirmaciones en otra tesis central, según la cual el poder explicativo de una teoría estriba en una dimensión pragmática que va más allá de su importancia empírica, pero que tampoco proporciona razones para creerla: el que una teoría sea más explicativa que otra no es una base para considerarla verdadera. Esta otra tesis obliga a van Fraassen a demostrar que es posible entender la explicación y las probabilidad en la teoría física basada en la física clásica y en la física cuántica. Anteceden a la presentación de estas tres tesis dos capítulos que ofrecen una accesible introducción a diversos debates en filosofía de la ciencia, en particular, el debate en torno al realismo científico.