El rey Basilio va a tener un hijo. Pero un adivino le dice que ese nacimiento traerá el desastre al reino. En efecto, nada más nacer la madre muere, y el rey, asustado encierra a su hijo en una torre escondida entre montañas de forma que nadie sepa donde está. Solo Clotaldo, su ayo, conoce su paradero. Habiendose quedado Basilio sin descendientes varones, decide hacer un pacto de matrimonio entre la infanta Estrella (de su corte) y Astolfo, duque de Moscovia, para disponer la sucesión al trono. Pero Basilio reflexiona sobre Segismundo y decide devolverlo a palacio para ver lo que sucede. Segismundo se muestra violento y desconsiderado con nobles, damas, criados, e incluso con su padre, el cual lo devuelve a la torre donde Clotaldo le convence de que todo lo sucedido había sido un sueño.La acción de Basilio hace que el Pueblo y los soldados descubran a Segismundo. Estos deciden apoyarlo y van a rescatarlo a la torre. Cuando llegan al rey, Segismundo es bueno con el. Decide actuar bien ya que si es un sueño, más tarde tendrá remordimientos. Llega a la conclusión de que nunca sabrá si lo que está viviendo es sueño o realidad.
Ficha técnica
Editorial: Editorial Bruño
ISBN: 9788421632543
Idioma: Castellano
Número de páginas: 240
Tiempo de lectura:
5h 40m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 31/12/1997
Año de edición: 1997
Plaza de edición: Es
Colección:
Castellano - JUVENIL - ANAQUEL
Castellano - JUVENIL - ANAQUEL
Alto: 19.0 cm
Ancho: 12.0 cm
Grueso: 1.5 cm
Peso: 234.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Pedro Calderón de la Barca
Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620. Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640). Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas. El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681. En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.