La libertad de expresión es la condición que hace posible la democracia, pero también el derecho más frágil y cuestionado. Y no sólo en los regímenes autoritarios, que, por supuesto no la respetan, sino en el seno de las mayores democracias del mundo.
Este libro traza un recorrido histórico —de la Atenas clásica a la era digital— y se detiene en múltiples hitos luminosos como el Cilindro de Ciro, la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano o la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, así como en numerosas paradojas que, hoy más que nunca, nos obligan a reflexionar.
Por sus páginas desfilan los grandes precursores de esta libertad —pensadores como Demóstenes, Al-Razi, Condorcet y Diderot o activistas como Mary Wollstonecraft, Olympe de Gouges, Gandhi, Mandela, Ida B. Wells o Eleanor Roosevelt— junto con precedentes reveladores, como las acusaciones contra la imprenta de difundir odio y mentiras, tan similares a las que actualmente se hacen contra las redes sociales, o las restricciones de la República de Weimar, que allanaron el camino a la apisonadora nazi.
Estamos ante una defensa rigurosa y valiente de la libertad que sostiene todas las demás.