Reconocido como una de las personalidades más originales de las letras españolas, Cristóbal Serra (Palma de Mallorca, 1922) figura entre los escritores que con más justicia merecen el calificativo de «raros», tanto por el valor de su obra como por la escasa noticia que se tiene de ella. «Serra habita el secreto -escribe Octavio Paz- con la misma naturalidad con que otros nadan en el ruido». El propio Serra afirma: «Hay libros que rugen y libros que cuchichean». Encuadrable sin duda entre estos últimos, la colección de fragmentos que aquí presentamos revela el talento aforístico de un autor en cuya escritura convergen la filosofía y la poesía, la erudición y la crítica, el humor y la mística. Traductor de Lao-Tse, Blake, Melville, Michaux..., la práctica totalidad de la producción literaria de Serra ha sido recopilada en el volumen Ars Quimérica (1957-1996).
Ficha técnica
Editorial: Ardora Ediciones
ISBN: 9788488020161
Idioma: Castellano
Número de páginas: 64
Tiempo de lectura:
1h 25m
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 14/09/1999
Año de edición: 1999
Plaza de edición: Es
Colección:
Árdora exprés
Árdora exprés
Número: 9
Alto: 17.0 cm
Ancho: 13.0 cm
Especificaciones del producto
Escrito por Cristóbal Serra
Cristóbal Serra nació en Palma (Mallorca) el 28 de septiembre de 1922, en el seno de una familia burguesa. Tuvo una infancia feliz y solitaria, truncada por la guerra y la tisis, de la que se repuso en el pueblo de Andratx, paisaje fundamental en su literatura. Estudió Derecho y Filosofía y Letras, y ejerció la enseñanza de idiomas. También tradujo literatura (William Blake, Edward Lear, Herman Melville, Léon Bloy…) y preparó diversas antologías (Antología del humor negro español, Ángulos de visión, Efigies). En cambio, fue un escritor «impuntual»: tenía treinta y cinco años cuando debutó con Péndulo, y después tardó otros ocho en publicar Viaje a Cotiledonia; tras década y media de silencio, reapareció con Guía del Apocalipsis y Diario de signos. La noche oscura de Jonás es de 1984; Con un solo ojo, de 1986; Retorno a Cotiledonia data de 1989; Augurio Hipocampo, de 1994. En 1996, ante los repetidos anuncios de que no iba a escribir más, el volumen Ars Quimérica recogió el grueso de su producción y sirvió para acrecentar la leyenda de autor único que lo rodea. Pero finalmente, Serra siguió entregando libros casi hasta el final de su vida, entre los que destacan El asno inverosímil o el díptico de memorias formado por Las líneas de mi vida y Tanteos crepusculares. En 2006, la Universidad de las Islas Baleares lo invistió doctor Honoris Causa. Murió el 5 de septiembre de 2012.