Cuando nada es lo que parece, la partida pierde su tibieza sorprendiendo con ho-rror a todos los jugadores. No hay tiempo para barajar. Los ases están sangrando
Fabiola es a tiempo completo una psicóloga, esposa y madre a jornada parcial. Junto con su compañera Valeria regenta una clínica con numerosos pacientes, aquejados de raros trastornos como la ninfomanía, el síndrome de Capgras, de TOC o del síndrome de Cotard entre otros. Un auténtico desfile de intelectos desfigurados, donde ella lucha por marcarles el camino correcto. En casa, el asunto no dista del profesional, pues su hijo Eduardo es un adolescente muy problemático y su esposo Leonel casi nunca está en casa por motivos de índole laboral. Pero lo que ella desconoce y aprenderá por las malas es que realmente el azar es un verdugo que vaga con una pistola en la sien.
De elevado contenido sexual, saturado de escenas encarnizadas y con cuotas de ingenio a cómodos plazos. Estas son las cartas. ¿Te apetece jugar?