Entre las obras satíricas de Quevedo, los Sueños constituyen una pieza clave, tanto por el retrato caricaturesco que ofrecen de la sociedad en los primeros decenios del siglo XVII, como por encontrarse en ellos patente la evolución formal y estilística de la prosa del autor, ya que su composición hay que situarla entre 1605 y 1622.
Sueños es una obra imprescindible dentro de la cultura española, pues en ella no sólo se encuentra una magistral elaboración literaria, sino la representación más genuina de la esencia de la agudeza de ingenio, condensada en una de las grandes sátiras de todos los tiempos, a la altura de las inmortales inventivas de la literatura clásica. Al igual que otras composiciones de Quevedo, los Sueños deben situarse en el repertorio de las obras cumbre de la literatura española, teniendo ésta como característica el estar compuesta por cinco tratados independientes, aunque con unidad, lo cual le confiere una mayor fluidez, y facilita al lector el acercamiento a un escritor de estilo denso y complejo, como es Quevedo.
Ficha técnica
Editorial: Libertarias Prodhufi
ISBN: 9788479544508
Número de páginas: 296
Encuadernación: Tapa blanda
Fecha de lanzamiento: 01/11/1998
Año de edición: 1998
Plaza de edición: Es
Colección:
Clásicos
Clásicos
Número: 13
Alto: 19.0 cm
Ancho: 12.0 cm
Grueso: 1.8 cm
Peso: 200.0 gr
Especificaciones del producto
Escrito por Francisco de Quevedo
(14-09-1580 / 08-09-1645) Francisco Gómez de Quevedo Villegas y Santibáñez Cevallos, conocido como Francisco de Quevedo. Nacido en Madrid, es uno de los autores más destacados de la historia de la literatura española que ostentó los títulos de señor de La Torre de Juan Abad y caballero de la Orden de Santiago desde 1617.
Es especialmente conocido por su obra poética, en la que trata temas variados, desde la política, la sátira o la pasión amorosa, aunque también escribió narrativa (El Buscón) y teatro, y diversos opúsculos filosóficos, políticos, morales, ascéticos, humanísticos e históricos. Fue especialmente famosa la rivalidad que existió entre él y Góngora durante muchos años.