Alejandro Martín, alias Alejandro Narden (Plasencia, 1987). Escritor. Periodista en EL PAÍS. Licenciado en Filología Árabe por la Universidad de Salamanca (USAL) y Máster en Creación Literaria por la Pompeu i Fabra (UPF) y en Periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Residente de la XI promoción de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores. Ha ejercido como profesor y gestor cultural y residido en ciudades como Rabat (Marruecos), Roma (Italia), Barcelona, Susa (Túnez), Córdoba o Madrid.
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Todos los principios es la historia de una venganza. Una venganza poco sangrienta, casi etérea, pero venganza al fin y al cabo. Rodrigo, un artista plástico a punto de cumplir los treinta y tres, sabe que su exnovia va a dar a luz al hijo de otro, ese que nunca tuvieron juntos. Esta circunstancia sirve como detonante de un doloroso viaje por sus propios recuerdos, vinculada a su experiencia en Tunez tras la ruptura, los problemas politicos de los amigos que hace alli o el afecto, que vuelve como un bumeran para ayudarlo a mantenerse en pie cuando todo se viene abajo.Con ecos de Mathias Enard, Javier Marias o Don DeLillo, Alejandro Narden, que con Horizonte aqui ya fue merecedor del premio Ateneo Joven de Sevilla, regresa para construir una ambiciosa novela de escritura precisa y torrencial que nos muestra, en la mejor tradicion de los grandes narradores europeos, como los vericuetos de la memoria tienen el poder de voltear una vida. Ojala haber sabido acompañar la callada que di en respuesta con la pantomima de la fuerza, una interpretacion, haber enseñado aplomo, que no es sino otra forma de dominacion del projimo, haber crecido ante ella diez centimetros de pronto, mostrandome nueve partes gorila y una huerfano, haber sabido mirarla con crueldad, con lujuria y una gota de candor, implacable, diciendole en ese idioma vernaculo que comparten dos que se miran que en el dolor de perderla encontre la respuesta a por que la habia perdido, demostrarle su propia vulgaridad: tuvo el amor fiel del que se pone siempre a disposicion del otro, tuvo un perro y se aburrio de el; y antes que buscar dentro de si misma las razones de su insatisfaccion, ¿que la hacia infeliz?, prefirio cortar ese hilo.
Ernesto cierra por última vez la puerta del apartamento de Hay Nahda, a las afueras de Rabat, donde residía mientras buscaba cerciorarse de qué fue de una exnovia desaparecida, tragada por la tierra de nadie que separa Sahara Occidental de Mauritania. Vuelve a España sin respuestas, sin certezas que le ayuden a olvidar y seguir adelante, y coincide en el tren de Rabat a Tanger con un matrimonio frances -el de origen marroqui- que hace balance de su vida en comun. Llevan cuarenta años casados y solo ahora Anouar enseña a su mujer los lugares de su infancia, las calles que piso antes de emigrar a Francia con su familia. Lo hace tras un viaje al enclave fronterizo donde su hermano, medico cooperante, murio en las postrimerias del genocidio ruandes. Sus conversaciones y remembranzas tejen todo el libro.Horizonte aqui es una novela repleta de hechos que no son ficcion, de pedazos de las historias que me contaron migrantes mientras vivi en el norte de Africa, de personajes que tienen por ahi un correlato. Es una reflexion sobre la arbitrariedad de los limites, sobre fronteras, entendidas no solamente como lindes geograficas. ¿No es nuestro propio cuerpo una frontera? ¿No funciona acaso igual la memoria? ¿Como establecemos el principio y el fin de algo?Ernesto cierra por última vez la puerta del apartamento de Hay Nahda, a las afueras de Rabat, donde residía mientras buscaba cerciorarse de qué fue de una exnovia desaparecida, tragada por la tierra de nadie que separa Sahara Occidental de Mauritania. Vuelve a España sin respuestas, sin certezas que le ayuden a olvidar y seguir adelante, y coincide en el tren de Rabat a Tanger con un matrimonio frances -el de origen marroqui- que hace balance de su vida en comun. Llevan cuarenta años casados y solo ahora Anouar enseña a su mujer los lugares de su infancia, las calles que piso antes de emigrar a Francia con su familia. Lo hace tras un viaje al enclave fronterizo donde su hermano, medico cooperante, murio en las postrimerias del genocidio ruandes. Sus conversaciones y remembranzas tejen todo el libro.Horizonte aqui es una novela repleta de hechos que no son ficcion, de pedazos de las historias que me contaron migrantes mientras vivi en el norte de Africa, de personajes que tienen por ahi un correlato. Es una reflexion sobre la arbitrariedad de los limites, sobre fronteras, entendidas no solamente como lindes geograficas. ¿No es nuestro propio cuerpo una frontera? ¿No funciona acaso igual la memoria? ¿Como establecemos el principio y el fin de algo?