Oír el silencio -blanco de la escritura- en el Libro que contiene la Palabra: he ahí el singular desafío que propone al lector este magnífico ensayo de André Neher. Hilo conductor de una exégesis irreductiblemente judia (que se nutre de fuentes rabinicas), el tema del silencio hace posible un recorrido inedito por la Escritura, recreando el sentido de algunas figuras decisivas (Adan: Abraham; Saul; Job;) e iluminando con nuevos enfoques sus episodios-clave (La Creacion, Babel: la Aqedah; la vocacion profetica,; el martirio:) Asi, adoptando como centro una idea en apariencia secundaria, Neher nos devuelve el texto biblico como algo vivo, cuya riqueza se desborda en la interpretacion que se prolonga. El exilio de la palabra reitera esa paradojica -y fascinante- union de fidelidad a la letra de la Escritura y exegesis audaz que caracteriza el comentario rabinico. Y, sin embargo, el interprete se sabe marcado por un acontecimiento que conmociona -hasta amenazar con destruirla- la Palabra, por su silencio que parece capaz de acallar el habla divina. Aunque solo emerja cuando el libro ha recorrido ya mas de la mitad de su andadura, Auschwitz -su dolor y su silencio- gravita sobre todas sus paginas, inquietando la Escritura leida, sofocando al lector-interprete. (Desde esa perspectiva, El exilio de la palabra es un : la inmensa masa, gelida y silenciosa, del Exterminio, de la Shoah, domina veladamente una superficie en la que solo tardia y parcialmente consiente en emerger.) Entre la Biblia y Auschwitz, entre el Texto y el Acontecimiento, entre la Palabra y el Silencio, la densa trama de este libro nos adentra en el dificil territorio del judaismo contemporaneo, tragicamente abocado a experimentar el vinculo entre la Palabra, el Exilio y el Silencio.