Cuando el famoso Jonas Merrick descubrió que la esposa de su mayor enemigo estaba endeudada hasta el cuello, le ofreció un trato; podría saldar su deuda trabajando en su cama.
«Seré muchas cosas», dijo lord Sheen, «pero la amabilidad no se cuenta entre mis virtudes.» La bella Grace Paget no tiene motivos para dudar de estas palabras. A fin de cuentas la han secuestrado po