Lucía y Andrés tenían un proyecto de vida en común. Todo era perfecto; su relación, su trabajo. Tienen un objetivo, poner su granito de arena para mejorar el mundo. ¿Cómo? Luchando con todas las fuerzas para que ningun niño empuñe su arma. Su sacrificio no tiene limites, los propios hijos pueden esperar. Pero algo sucede, no se sabe como ni por que, y todo estalla en mil pedazos. Cuando uno de ellos ya no esta aparece Matias, ese como ni por que, que vuelve a Lucia al pasado para que de explicaciones. ¿Hasta que punto estamos dispuestos a sacrificarnos por amor? ¿El amor lo justifica todo?