Figura fundacional y, a la vez, criatura del mito, Carlomagno se convirtió en emperador en una Navidad del año 800, pero mucho antes ya gobernaba con astucia un continente dividido. Rey de los francos, estratega incansable, reformador e icono, su legado ha sido moldeado por siglos de propaganda, nostalgia y proyecciones politicas. ¿Quien fue realmente ese soberano que aun hoy da titulo a premios, inspira catedrales y protagoniza relatos epicos?Bruno Dumezil rehace aqui su retrato con una mezcla exacta de erudicion y claridad narrativa. Contra los topicos historicos y las mitologias nacionales que aun lo envuelven, esta biografia devuelve a Carlomagno toda su complejidad politica y vital. A traves de las fuentes originales capitulares, cronicas, cartas, poemas de corte, reconstruye sus distintas vidas: el aristocrata heredero, el monarca cristiano, el emperador idealizado y el simbolo que Europa no ha dejado de reinventar.El resultado es una historia fascinante y profundamente actual: un viaje al corazon de la Edad Media para comprender como el poder se legitima, como se escribe la historia y como, a veces, los personajes reales acaban atrapados por la fuerza de su leyenda.
Au printemps 581, deux armées se préparent à s'affronter dans la plaine de Champagne. L'enjeu de la bataille est le contrôle de l'Austrasie, le plus grand des royaumes mérovingiens. Soudain, une femm
Toda historia del Estado es indisociable de la de los hombres que lo sirven. Al gobernador romano, a menudo se opone el aristócrata medieval: el primero estaba firmemente controlado por un emperador romano con autoridad absoluta, mien-tras que el segundo anudaba con su señor una relacion personal y contractual. Por tanto, el Estado se habria hundido brutalmente en Occidente cuando el funciona-riado desaparecio a finales del siglo V. A su vez, la emergencia de una fidelidad ba-sada en la recepcion de tierras seria el signo de una transformacion radical del lazo social. El examen de las instituciones, del vocabulario y de las representaciones domi-nantes conduce, no obstante, a trazar un cuadro mas matizado, en el que las conti-nuidades se imponen a las rupturas. Evidentemente, Roma cayo; los mundos me-rovingios y luego carolingios conocieron sus propias convulsiones. Este libro, es-crito con la lucidez que siempre adorna a su autor, pretende captar el alcance de tales cambios. La funcion administracion publica tardo-antigua la militia no se parecia en nada al ideal-tipo descrito por Max Weber; con todo, ofrecia un modelo social poderoso y no cayo en el olvido en las antiguas provincias de las Galias. Entre los siglos V siglo y IX, los soberanos y sus elites pudieron elegir asi entre reactivar parcial o totalmente esa herencia adaptandola a un mundo en constante cambio. Segun las necesidades, la militia constituyo un marco de vida, un regimen juridico, un instrumento de legitimidad o un simple motivo de nostalgia.