Observamos la realidad según la clase de personas que somos. Muchas veces ha sido complicado expresar esta verdad psicológica porque las condiciones intelectuales no son la única garantía de éxito en el ambito profesional, sino solo un factor al que deben unirse las capacidades emocionales. Por otra parte, como una consecuencia directa de nuestro curriculum existencial y del color de nuestras propias experiencias, la mayoria de las personas quedamos vinculadas al recuerdo de lo vivido, por eso deseamos lo que perdimos, antes que algo nuevo, por mas atractivo y practico que pueda ser. Estas expresiones de la propia condicion humana que compartimos todas las personas, por el mero hecho de serlo, suelen dispararse cuando el enemigo exterior ruge al fondo del decorado: somos mas emocionales que nunca cuando la crisis aprieta del modo en que lo esta haciendo y, de este modo, surgen de golpe todas nuestras inquietudes e incertidumbres con las que hemos convivido durante años sin darnos cuenta, primero solos, y luego, en familia. La inteligencia emocional es una herramienta muy util en los tiempos de bonanza, pero lo es mucho mas en tiempos de crisis. Mas que nunca, en este momento es un acierto reinventar y convertir nuestras gastadas emociones en una de nuestras principales fortalezas para hacer frente a la crisis. Desde una buena gestion emocional y el compromiso con nuestra autoestima se puede afrontar esta situacion de crisis de manera diferente en familia. Nosotros ya estamos en ello. ¿Se anima Vd. tambien? Vale la pena.
Poder Judicial patrocina un programa piloto de mediación penal, al que se han adscrito más de treinta juzgados de instrucción y de lo penal a lo largo de toda la geografía hispana. Es necesario reflexionar acerca de la mediacion como instrumento perfectamente aplicable de justicia restaurativa, en primer lugar, porque en estos momentos es indudable que la mediacion penal vive un momento de creciente expansion en España, en segundo lugar, porque favorecer la practica de la mediacion penal, es el unico camino adecuado para lograr el convencimiento sobre su bondad y utilidad y, en tercer y ultimo lugar, para concretar las posibilidades de implantacion de la mediacion en las distintas fases del proceso penal de acuerdo con la legislacion vigente. Esta monografia sobre mediacion penal tiene una vocacion eminentemente practica porque somos plenamente conscientes de que la mediacion penal ya figura en España en la hoja de ruta de la modernizacion de la justicia elaborada por el Consejo General del Poder Judicial con el animo de reducir la litigiosidad de los juzgados penales. Como parte de esa experiencia piloto del CGPJ, los autores de esta monografia ofrecen, de manera pormenorizada, cada uno de los elementos significativos del proceso de mediacion penal para que los futuros mediadores penales encuentren un adecuado soporte practico a la hora de poder aplicar la teoria disponible.
Observamos la realidad según la clase de personas que somos. Muchas veces ha sido complicado expresar esta verdad psicológica porque las condiciones intelectuales no son la única garantía de éxito en el ámbito profesional, sino solo un factor al que deben unirse las capacidades emocionales. Por otra parte, como una consecuencia directa de nuestro currículum existencial y del color de nuestras propias experiencias, la mayoría de las personas quedamos vinculadas al recuerdo de lo vivido, por eso deseamos lo que perdimos, antes que algo nuevo, por más atractivo y práctico que pueda ser. Estas expresiones de la propia condición humana que compartimos todas las personas, por el mero hecho de serlo, suelen dispararse cuando el enemigo exterior ruge al fondo del decorado: somos más emocionales que nunca cuando la crisis aprieta del modo en que lo está haciendo y, de este modo, surgen de golpe todas nuestras inquietudes e incertidumbres con las que hemos convivido durante años sin darnos cuenta, primero solos, y luego, en familia. La inteligencia emocional es una herramienta muy útil en los tiempos de bonanza, pero lo es mucho más en tiempos de crisis. Más que nunca, en este momento es un acierto reinventar y convertir nuestras gastadas emociones en una de nuestras principales fortalezas para hacer frente a la crisis. Desde una buena gestión emocional y el compromiso con nuestra autoestima se puede afrontar esta situación de crisis de manera diferente en familia. Nosotros ya estamos en ello. ¿Se anima Vd. también? Vale la pena.