En Ascensión y caída de Stefan Zweig, Cláudio de Araújo, establece un modelo de la enfermedad maníaco-depresiva y lo aplica a Zweig: su suicidio fue consecuencia del trastorno bipolar que padecía. Para llegar a esta conclusion, con una prosa sugerente, en la que se refleja un espiritu abierto a las ciencias y a las letras, camina, sin forzar el paso, por la vida y obra del prolifico autor, poniendo de relieve ciertos aspectos de su manera de ser, que tanto explicarian la peculiar factura de sus novelas como los rasgos de benevolencia con los que impregna sus biografias, incluso cuando se trata de personajes tan denostados como Fouche o Casanova