Por primera vez se reedita el Don Quijote de Avellaneda (dQA) siguiendo el texto de su auténtica edición príncipe del libro, recientemente descubierta por Enrique Suárez Figaredo, también autor del estudio Cervantes vs. Figueroa: la puntual merecida correspondencia: articulos en su dia publicados en la Revista Electronica LEMIR, en que presenta a Cristobal Suarez de Figueroa como el posible verdadero autor de este inquietante libro.
La incógnita sobre la identidad del escritor que puso en un brete a Cervantes adelantándose con una segunda parte apócrifa del Quijote es, según Martín de Riquer, uno de los capítulos más enigmáticos de nuestra historia literaria. Si, uno de; pero sus proporciones le hacen nuestro enigma literario por antonomasia. De su resolucion se han ocupado infructosamente muchos investigadores. Pero el Quijote esta vivo, cabalga de corazon en corazon. Sus cuitas son las nuestras y una de las mas angustiantes, para el Caballero, para su creador y para sus inmumerables seguidores, fue la irrupcion de un gemelo impostor, que se apropio de su nombre, de sus amigos y de su historia. Con tantos seguidores el enigma no podia permanecer. Eracuestion de trabajo, de amor y de suerte, y estos tres elementos confluyeron en uno de esos impagables quijotistas anonimos: Enrique Suarez Figaredo, a quien una pista... Pero esto es materia de la segunda parte del libro.Otra buena sorpresa nos aguarda en la tercera parte, porque donde pensabamos encontrar un mezquino plagiador, damos con un escritor cultisimo, de gran entereza moral, que fue a parar a la carcel por tratar de hacer cumplir la ley a la Iglesia en lo tocante a impuestos y que tuvo solo una debilidad: dejarse seducir por las personalidades de D. Quijote y Sancho hasta el punto de querer superar a su propio creador. Un escritor imprescindible para conocer a la sociedadespañola de principios del S. XVII y que habra que incorporar desde ahora a la nomina de comentado respecto a Avellaneda y su Quijote habra de revisarse a la nueva luz de este trabajo.