Julia Álvarez Resano fue una de las más brillantes agitadoras políticas de la Segunda República. Popularmente conocida como la Julia, por su capacidad oratoria para enardecer a amplios auditorios pudo haber alcanzado las proporciones legendarias de Dolores Ibarruri, la Pasionaria, con la que compartiria microfonos; pero la inquina que le tenian las derechas y el haber caido en desgracia en su propio partido, el socialista, la convirtieron una vez perdida la guerra civil en una figura proscrita y olvidada. La que fuera una de las primeras mujeres en ocupar un escaño parlamentario, pionera en acceder a la magistratura e igualmente la primera mujer en ocupar un puesto de gobernadora civil, murio en la soledad del exilio mexicano, tempranamente, tras ser expulsada del partido al que habia entregado su vida y abandonada a su suerte. Pocos desde entonces habian vindicado su memoria y eso es lo que hace en las paginas de este libro Fermin Perez-Nievas, que ha rastreado archivos y entrevistado a cuantos podian decir algo de Julia Alvarez para devolvernos en toda su importancia a una de las mujeres mas significadas y significativas de nuestra historia reciente.
Críspulo Moracho, pamplones de familia tudelana, masón y leal a la Segunda República, fue protagonista de acontecimientos históricos como la huelga general de Bilbao de 1903 o la revuelta de octubre de 1934 en la Cataluña presidida por Lluis Companys, donde defendio en el consejo de guerra a los Mossos d Esquadra acusados de rebelion. Su posicionamiento y firmeza le acabaron costando la vida: fue fusilado en la Zaragoza sublevada por otro republicano mason. Su historia sirve para trazar una sociedad que desaparecio dejando un largo reguero de sangre. Empleando documentos de gran valor historico, Fermin Perez-Nievas analiza ademas como se vivieron aquellos dias en Tudela, donde Crispulo Moracho se habia refugiado tras sufrir un atentado, y los interrogantes que aun existen sobre su ejecucion y la ubicacion de sus restos.