Leer sus versos es como acudir a una fiesta donde los invitados pueden ser felices o infelices, pero nunca aburridos ni amargos. Esta obra fue galardonada con el XIX Premio Tiflos.
Los ensayos y narraciones breves reunidos en De Madrugada se disponen en tres círculos concéntricos: el primero lo forman Madrid, el Escorial y la Sierra de Guadarrama, entorno próximo del autor, que son los verdaderos protagonistas de unos textos escritos en primera persona donde escondidos rincones de la gran ciudad se juntan con la fuerza de la naturaleza que la circunda; el segundo es el mundo en que vivimos, llamado ?¿ironicamente?? Nuestro paraiso terrenal? , donde leemos reflexiones sobre algunos aspectos de la sociedad, la historia, la politica, la musica y hasta la artesania domestica para terminar proponiendo una vision aventurera de la vejez y la muerte; finalmente Subiendo al cielo? nos lleva al circulo exterior de la espiritualidad y la religion, ilustrandolo al final con una experiencia personal de retiro en la montaña donde se reencuentran cielo y naturaleza.