La aspiración de los seguidores de Jesús es tener presente a Dios de continuo en la vida cotidiana. La perfección no consiste en evadirse de las ilusiones y alegrías, de las obligaciones y dificultades que se experimentan cada jornada, sino en ejercitarse en la compañia constante del Señor, referencia central de nuestra vida: cuando trabajamos y cuando descansamos, cuando estamos de viaje y cuando nos perdemos en el bosque de nuestros pensamientos, cuando tenemos salud y cuando sobreviene la enfermedadEn los tiempos actuales sigue siendo posible experimentar el amor de Dios, que permite vivir en plenitud y entregarse a los hermanos sin reservarse nada para si mismo. De la mano de este santo sencillo y discreto podemos aspirar a la maxima dignidad, tanto humana como espiritual, y conservar la paz del corazon.Como un siglo despues en las estepas rusas Serafin de Sarov enseño a quienes lo visitaban el modo de vivir bajo el Espiritu en la vida diaria, el hermano Lorenzo nos recuerda la necesidad de mantener vivo el deseo de alcanzar el encuentro pleno con el Dios del amor.Lorenzo de la Resurreccion (1614-1691) fue un hermano lego de los Carmelitas Descalzos. Su figura y sus escritos lo han convertido en un maestro espiritual de la vida cotidiana.Joseph de Beaufort (1653-1711) fue sacerdote secular y vicario general del cardenal Noailles en Paris. Discipulo del hermano Lorenzo, publico sus escritos junto con dos semblanzas biograficas y unas conversaciones.