Un alegato estremecedor contra los totalitarismos. Escrito en la Alemania nazi.En 1534, en la ciudad alemana de Munster, un antiguo sastre llamado Bockelson se constituye en profeta y se apodera de la localidad, convertida en Ciudad Santa de Sion; primero moralmente, invocando el retorno a la pureza de la religion cristiana, y luego por medio del terror y la fuerza impuestos por los suyos. La corriente de los anabaptistas que el encabezaba era la mas extremista y creian poder volver al estadio anterior al pecado original a traves de un reordenamiento social.Los resultados de la utopia de Bockelson fueron desastrosos: lujuria desenfrenada, abusos de todo tipo, poligamia obligatoria -bajo pena de muerte si las mujeres se negaban-, histeria colectiva, eliminacion de las bocas inutiles, ejecuciones cotidianas -a menudo simplemente por hablar mal o burlarse del profeta, ahora convertido en rey-, y, finalmente, cuando se ven cercados por las tropas del obispo y acuciados por el hambre, antropofagia. El drama, que dura dos años, solo concluira con la caida de Munster y el ajusticiamiento de Bockelson y sus secuaces.Friedrich Reck-Malleczewen, miembro de una familia de militares prusianos de la que se aleja para residir en Baviera y dedicars...
Entre maio de 1936 e outubro de 1944, o escritor Friedrich Reck-Malleczewen escreveu um diário, interrompido quando foi preso e enviado para o campo de Dachau, onde viria a morrer um pouco antes da chegada dos aliados. Nestas paginas, Reck refletia sobre o que era viver na Alemanha de Hitler, da qual era um critico acido e intransigente. Alem do comovente aspecto humano do relato, o Diario acabou por se tornar um testemunho precioso a respeito da loucura nazista, em boa parte por ser, o autor, um opositor aparentemente improvavel: politicamente conservador e ligado a elite bavara, em nada o perfil de Reck faz lembrar o de um tipico adversario do Nacional-Socialismo. Nenhum outro depoimento de quem viveu sob o nazismo, na Alemanha, sera mais contundente do queeste, ao evidenciar que a unanimidade daquele pais em torno de Hitler no passou de um mito construido pelo regime.