Periodista y crítico literario, es redactor jefe adjunto de Figaro Magazine (suplemento cultural del diario Le Figaro). Autor de varios libros, ha sido este Históricamente incorrecto junto con Le terrorisme intellectuel, los que le han llevado a la primera plana del debate intelectual al abrir en Francia una interesante polémica sobre la hegemonía y las formas del pensamiento de la izquierda.
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El buen historiador parte de unos hechos y los estudia en su momento concreto, separando las causas de las consecuencias. Lo políticamente correcto no tiene nada que ver con este método cuando saca sus imágenes de la historia. Siguiendo el capricho de sus lemas, juega con las épocas y los lugares, resucitando un fenómeno desaparecido o proyectando en los siglos anteriores una realidad contemporánea. Juzgando la historia pasada en nombre del presente, lo históricamente correcto ataca el racismo y la intolerancia en la Edad Media, el sexismo y el capitalismo bajo el Antiguo Régimen, el fascismo en el siglo xix. El hecho de que sus conceptos no signifiquen nada fuera de su contexto, poco importa: el anacronismo es rentable en los medios de comunicación. No es el mundo de la ciencia, sino de la conciencia; no es el reino del rigor, sino del clamor; no es la victoria de la crítica, sino de la dialéctica.
Porque el objetivo del pasado único no es comprender nuestra Historia, sino adoctrinar conforme a la cultura dominante. Tras el intenso debate y la gran polémica que suscitó en Francia su libro Le terrorisme intellectuel, Jean Sevilla publica, por primera vez en español, otra gran obra, magnificamente documentada, desmantelando las imagenes topicas que tenemos sobre ciertos episodios de la historia. Lo historicamente correcto analiza e interpreta el pasado con una determinada mentalidad de hoy y, de esa forma, hace imposible comprender la historia. Desde la mentalidad de lo politicamente correcto se denuncia el oscurantismo, el imperialismo, el colonialismo, el racismo o el sexismo a lo largo de los siglos, sin preocuparse de si son inteligibles o no fuera de un contexto determinado. Y esto es asi porque su objetivo no es comprender el pasado, sino dar una version conforme a la cultura actualmente dominante. Los medios de comunicacion se encargan de difundir esa ideologia, que se imparte en la escuela formando parte de planes de estudio oficiales, y que propone una historia trucada, falsificada y manipulada. En Historicamente incorrecto Jean Sevillia se apoya en los trabajos de importantes investigadores para, en contra de lo establecido, atreverse a revelar un punto de vista incorrecto. Repasa asi algunos de los acontecimientos y etapas mas controvertidos de la historia europea, rompiendo con el pasado unico que tanto se esfuerzan en enseñarnos. Contra lo historicamente correcto, este libro nos permite de nuevo mirar de frente a nuestra propia historia y a nuestra civilizacion, y nos enseña a volver a amarla.
Jean Sévillia La France, dit-on, est le pays de la liberté. Dans le domaine des idées, cela reste à démontrer. Car sur la scène politique, culturelle et médiatique, tout se passe comme si un petit mi
Desde hace tres o cuatro décadas, Francia parece estar sumida en una crisis existencial de la que no logra salir y que presenta todas las características de una espiral de declive. Quien lea esta obra descubrira que este fenomeno se ha repetido muchas veces a lo largo de la dilatada historia del pais. Cien veces parecia que la unidad del pueblo frances se hacia añicos y, en ocasiones, parecia que Francia iba a morir. Y sin embargo, Francia no murio. Cada vez se hizo mas fuerte, las heridas se curaron y la sociedad francesa retomo su curso. Sin embargo, es importante destacar que, en un pais que se ha construido no sobre una base linguistica o geografica, sino sobre una base politica con la constitucion de un Estado que ha atravesado diferentes regimenes monarquia, republica, imperio napoleonico, restauracion de la monarquia, retorno de la republica, ha sido el restablecimiento de la autoridad y la legitimidad del Estado lo que, tras cada gran crisis nacional, ha permitido la recuperacion del pais.