Como muchos escritores de su generación, Jorge Icaza vio en sí mismo y en sus obras una consecuencia final de las transformaciones que el liberalismo había introducido en el Ecuador en las primeras decadas del siglo. Con su obra, parece sumarse a quienes pretendian hacer de la literatura una manifestacion de lucha de clases, un arte proletario al servicio del proletariado internacional, cuyos mejores representantes en la sierra ecuatoriana eran los indios y otros sectores populares. "Huasipungo" es una pieza fundamental en el desarrollo de la narrativa indigenista andina. El indio que aparece en ella no es un indio mitico, sino un indio acosado por una naturaleza hostil y por los tradicionales abusos de los latifundistas. Junto al indio aparece el cholo, victima del blanco y verdugo del indio.
"Huasipungo" (1934), novela emblemática del indigenismo de Jorge Icaza, denuncia la brutal explotación de los indígenas en la hacienda Cuchitambo, propiedad de Don Alfonso Pereira.Acorralado por deudas, Pereira se asocia con extranjeros para construir una carretera y explotar madera, lo que intensifica la opresion sobre los indigenas, forzandolos a trabajar en condiciones infrahumanas sin paga, a cambio de un "huasipungo" (pequeña parcela de tierra).La trama sigue a Andres Chiliquinga, un indio que sufre vejaciones, enfermedades y la muerte de su esposa, Cunshi. La indiferencia del terrateniente y las autoridades (politicas y eclesiasticas) ante las desgracias y una inundacion que destruye sus precarios hogares, siembra las semillas de la rebelion.Finalmente, los indios se levantan en un acto desesperado por defender su tierra. La revuelta es sofocada violentamente por el ejercito y la elite blanca. La novela culmina con la masacre de los indigenas, simbolizando un grito de dolor y denuncia social contra un sistema feudal opresivo.
A Pinard está de volta com a publicação de mais um clássico latino-americano esgotado no Brasil: Huasipungo, obra-prima do Equador publicada por Jorge Icaza em 1934. Até hoje, é considerada um dos ro
El propio personaje, Luis Alfonso Romero y Flores por su condición de cholo (mestizo de india y blanco) y por sus pujos disimuladores de tal condición en conducta y atuendo, le pone el mote: chulla; o sea, lo que entendemos por aca como un fantasma. Servido el personaje, servida la peripecia; que no hace sino enraizar al relato en la mas castiza tradicion de la novelistica hispana: la picaresca.