Una novela de intriga con alma de crónica negra. Contrabando de libros prohibidos, fiscales corruptos, vicios secretos, borrachos, asesinos, tugurios de mala reputación..
Oviedo, junio de 1750. Tras
1941. Tras el bombardeo de Pearl Harbor, las tropas japonesas desembarcan en Filipinas ocupando la ciudad de Manila. Durante la Segunda Guerra Mundial la capital se convertirá en el campo de batalla que enfrentará a los americanos con el imperio nipón y que culminará, en 1945, con el fin de la ocupación japonesa. Pero no a cualquier precio. Miles de muertos de ambos bandos, una ciudad devastada por el fuego de los bombardeos y la sangrienta masacre civil dan testimonio de la implacable brutalidad de la guerra. Con este trasfondo histórico Jorge Ordaz nos presenta una intriga, a modo de thriller de espionaje internacional, en la que la realidad y la ficción conviven en feroz disputa. Intrigas y luchas de poder, dobles espías, asesinos a sueldo y empresarios sin escrúpulos participan en un juego de máscaras e identidades en el que nadie puede fiarse de nadie. Una trama que marcará a fuego la existencia de unos personajes dominados por la violencia y el afán de supervivencia. José Alfonso Ximénez de Gardoqui, Rummy Cumplido, Kate Ferguson o Gloria Calisig son, entre otros, parte fundamental de una historia despiadada y sincera, relatada con la mayor crudeza. Una historia de cuyo desenlace dependerán sus vidas.
Javier se traslada a vivir a Filipinas con su padre en 1896. Pronto se adapta al modo de vida de aquel fascinante y lejano país y al particular funcionamiento de la colonia. Una serie de casualidades le llevaran a investigar unos indicios y descubrira, junto a unos amigos, que una organizacion secreta prepara una rebelion. Casi de inmediato, la creciente tension entre filipinos y colonizadores desembocara en la revuelta tagala, la guerra con los EEUU y la perdida de las colonias españolas.