Aunque no es satisfactoria la actual fórmula constitucional de separación entre Iglesia y Estado, y así lo explica Martínez de Pisón, el camino para la obtención de algún que otro amojonamiento entre esos dos territorios del poder ha sido ciertamente arduo. Un sedimento de siglos, desde la torcedura del prometedor Renacimiento a manos de unos principes mas papistas que el Papa hasta la actualidad, es el soporte de una determinada cultura catolica y española, a mi juicio bien poco cristiana, que ha sido consustancial al ejercicio del poder entremezclado de la Iglesia de Roma y el Estado español. Cuyo ultimo producto fue el Regimen de Franco con su cordon umbilical que le unia poderosamente al ideario de la Restauracion borbonica y a su organizacion nada laica de la institucion estatal. Este libro desmenuza todas estas cuestiones religiosas y algunas mas; penetra si por la brecha ya abierta por otros filosofos del Derecho como Gregorio Peces-Barba y Luis Prieto-Sanchis. Un trabajo que no hay que abandonar, dado que ahi sigue el desafortunado articulo 16 de la Constitucion española que, junto a al aconfesionalidad del Estado, formula una mencion expresa a la Iglesia catolica y un "principio de cooperacion" que, segun lo resume con buena punteria Martinez de Pison: "empaña la aconfesionalidad del Estado".