Julio Trujillo nació en la Ciudad de México en 1969 y murió en Cornwall, Inglaterra, en 2025. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue poeta y editor. Se desempeñó como director editorial de la revista Letras Libres, de Newsweek en español, de la Dirección de Publicaciones de la Secretaría de Cultura en México y del sello Alfaguara en Penguin Random House, México. Publicó los libros de poesía Una sangre (1998), Proa (2000), El perro de Koudelka (2005), Sobre-noche (2005), Bipolar (2008), Pitecántropo (2009), Ex profeso (2010), La burbuja (2013), El acelerador de partículas (2017), Jueves (2021) y Todavía (2025), así como el libro de crónicas sobre la Ciudad de México Atajos y rodeos (2015).
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Plegaria Que el viento no azote los toldos y no ulule, que no interfieran en el sueño sus lamentos (los desgarrones de su trama torturada). La realidad es feroz: que no se cruce en el tejido suave de estos cuatro durmientes abandonados de si, faciles presas de las nocturnas y voraces mulas.
Un temperamento animal domina la poesía de Julio Trujillo. Algo de urgente y desbordado convive con una forma satisfecha de la mansedumbre, con la elementalidad de una mirada siempre dispuesta al goce. Sus movimientos pueden ser los de un rapaz al acecho, en pos de la menudencia de un asombro y entonces son cadenciosos y envolventes, o bien, en el momento justo, pueden sorprendernos con su dinamismo y arrojo, y llegar a la brutalidad. ¡Si hasta su distension es la propia de una bestia tendida al sol, desperezandose! Y no es solo que sus poemas se hayan dejado invadir por el zoologico (por insectos y pajaros, por tardes de animo cetaceo, por las vacas de Ted Hugues y por el perro en medio de la nieve que da titulo al libro), sino que ese mirar a los animales muy pronto se transforma, como en el celebre poema de Rilke, y como en mas de un cuento de Cortazar, en el estremecimiento de mirarse a si mismo a traves de los ojos de los animales. La poesia de Julio Trujillo sabe mantener una gran fuerza ritmica, un brio esdrujulo y campante que surge y se alimenta de la confianza en si mismo. Hay en ella esponjamiento y lozania, incluso cierta altivez, pero gracias a una concesion a la torpeza y a la duda, gracias al rechazo constante de la abstraccion, esos atributos no obran en su contra ni invaden el terreno del engolamiento, acaso la frontera de mas riesgo para este tipo de versificacion. En tiempos de gran cinismo y de impostura podria resultar extraño un libro construido alrededor de la palabra soy. Pero es justamente en esa apuesta, en el acoso constante de si mismo, en la naturalidad de su tono y la franqueza de su intencion, que el lector encontrara las mayores felicidades.
Sin ser turista o de origen mexicano, Jessica Lange nos presenta imágenes en blanco y negro sobre Mexico desde la perspectiva de un fuereño que navega por sitios y lugares aparentemente familiares, a traves de la rutina cotidiana de la gente en su paso momentaneo por ellos: cafes, bulevares, carnavales, brocados de asientos casi vacios. Son espacios de insinuaciones y conjeturas, pero tambien de humanidad.Siguiendo las transiciones de dias a noches, el principal interes de En Mexico, de Lange, se revela en todas sus dimensiones joycianas en transito: el orden de la vida se observa mejor desde la mirada lateral de la periferia. Las imagenes se acompañan con un texto de Julio Trujillo.
Según el jurado del VIII Premio Internacional de Poesía Margarita Hierro, este poema-río «plantea una reflexión sobre el devenir del tiempo y los claroscuros de la vida urbana con un lenguaje brillan