La irrupción de Susan Sotang en el mundo de las letras, a mediados de la década de los sesenta, marcó el inicio de un tiempo nuevo y lleno de sorpresas. No sólo era dueña de una voz muy cualificada, sino que ademas desdeñaba los limites entre la alta cultura y los fenomenos de masas: para ella el analisi de lo cmap resultaba tan digno de atencion como la mas profunda polemica literaria, y mientras sus escritos se publicaban en selectas revistas de critica, su atrativa imagen recorria las paginas de Vogue.