Lorenzo Milani (1923-1967) nació en Florencia y fue ordenado sacerdote a los veinticuatro años. En 1954 fue designado párroco de la aldea montañesa de Barbiana, que carecía de carretera, luz eléctrica, agua corriente y teléfono, y en cuya escuela ejerció de maestro hasta su muerte. Su actividad docente y su defensa de los pobres le granjearon fuertes partidarios y detractores entre sus contemporáneos, pero todavía hoy su figura constituye un referente para educadores y pedagogos de todas partes.
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Carta a una maestra es una denuncia contra el fracaso escolar, es decir, el fracaso de la escuela para con la multitud de jóvenes a los que expulsa sin ni siquiera un título básico; y, lo que es peor, el fracaso de la escuela para con los triunfadores, los empollones que lo aprueban todo pero que salen mal educados: individualistas, trepas, y sin esa base de conocimientos humanisticos fundamentales para contribuir a conformar una sociedad sana desde el punto de vista civil y etico.Si la escuela no es una herramienta de promocion e integracion; si no es un lugar de fomento de la igualdad y se convierte en un entorno que perpetua las diferencias sociales (destinadas a tener una traslacion economica), entonces no es mas que un organismo de expedicion de titulos que tienen valor solo sobre el papel.Mas de cincuenta años despues de su publicacion, los problemas que este clasico de la sociologia de la educacion pone de manifiesto siguen tristemente vigentes pese a las multiples reformas del sistema educativo (o a causa de ellas), y reafirman la vital importancia de la escuela para el desarrollo de una sociedad justa.
"A Barbiana havia apres les regles de l'escriptura: tenir alguna cosa important a dir; saber a qui s'escriu; trobar un ordre logic; eliminar tota paraula que no serveixi. És així com escric aquesta carta amb els meus companys. Es aixi que espero que escriuran els meus alumnes quan sere mestre."a Els alumnes de l'escola del petit poble de Barbiana (Italia) i el seu mestre, Lorenzo Milani, descriuen en aquesta obra una escola que no suspen a ningu, que dona un pes fonamental a la llengua com a instrument per aprendre i fer-se valer, que no te horaris ni assignatures fixos. Es la denuncia d'un sistema educatiu classista i discriminador, que continua sent tan vigent com revolucionaria.a
¿Odiarlos? No. Solo ignorarlos, medio adormilados como estamos. Igual que a las mujeres, no hace tanto, o al deterioro del planeta, que nadie tenía en cuenta y hasta lo niegan. Lo malo de los pobres es confundirlos con los mendigos de la calle, e ignorar que son mayoria en la tierra y podrian cambiarlo todo. Hasta la Iglesia y sus escuelas los pueden olvidar. Todo es distinto en las cartas de este cristiano y pedagogo, pues nos muestran un maestro por dentro, y no solo sus metodos, como quiere la pedagogia actual hecha una didactica! que olvida lo esencial. ¿Acaso la finalidad de la escuela obligatoria no es que cada niño desarrolle sus cualidades y llegue lo mas arriba posible? - No. En buena ley, la escuela de todos existe para compensar la desventaja de los ultimos, no solo para igualarlos, sino para que puedan enseñarnos lo que ellos saben y nosotros aun no.Edicion y traduccion de Jose Luis Corzo
Estas páginas, de gran éxito y escándalo en su día, sirven hoy de test y texto pastoral. De test, para dilucidar si la crisis actual de la fe y de la parroquia se deben a la secularización y a los enormes cambios sociales acontecidos; o, mas bien, al temor de la Iglesia a afrontar con el Evangelio los nuevos retos, como la injusticia social. ¿Victimas o complices? ¿Terreno pedregoso o pesimos evangelizadores? Y de texto pastoral, porque aqui se recogen los apuntes minuciosos del analisis de realidad de su parroquia, hecho por un sacerdote autodidacto, neoconverso, cumplidor como un fariseo y libre como un cristiano. Contienen tambien sus propuestas de coherencia pastoral exigente y lucida con el Evangelio y los Sacramentos. Y la mas sorprendente: la escuela popular, en vez del recreatorio parroquial. Lorenzo Milani (Florencia 1923-1967) escribio este libro durante los siete años de coadjutor en su primera parroquia, semirrural e industrial, y lo termino durante sus tres primeros de parroco en su definitivo exilio montañes en la aldea de Barbiana. Desde alli, antes de morir a los 44 años, publico con sus alumnos su obra maestra mas conocida, 'Carta a una maestra', cuyas raices estan en estas Experiencias.