El Derecho de la organización, en general, es una de las materias más descuidadas en el conjunto del Derecho administrativo. Mucho más cuando se trata de aspectos concretos y sectoriales. Este libro intenta justamente analizar la Administracion con relevancia en la educacion no universitaria. Para ello una vez puesta de manifiesto la dimension historica y tambien comparada de la misma, se centra en la organizacion educativa actual en un triple plano: el de la prestacion efectiva del servicio mediante organos desconcentrados territorialmente, el de la Administracion central y periferica correspondiente y finalmente el de la Administracion consultiva, en la que se integra la participacion de la comunidad educativa. El momento actual resulta especialmente interesante tras la aprobacion de la Ley Organica de Educacion y la de las primeras leyes educativas autonomicas (Andalucia, Cataluña). La Administracion educativa, dirigida a conseguir la maxima calidad y equidad del sistema en su conjunto, presenta dos tensiones basicas a la hora de la prestacion, una entre lo publico y lo privado, que se refleja primariamente en la distincion de centros en funcion de su titularidad y, otra interna al ambito publico entre control y autonomia. Esta ultima es objeto de especial atencion en la parte final del libro, ya que los centros publicos no son otra cosa que organos desconcentrados de la administracion departamental (Consejeria de Educacion autonomica correspondiente) que han de prestar un servicio basicamente homogeneo, pero al mismo tiempo, se predica de ellos una creciente autonomia en la toma de decisiones en la que ha de participar de un modo u otro la entera comunidad educativa
La obra presenta un estudio muy profundo de la división de poderes en las Constituciones parlamentarias. Parte de una comparación entre el sistema de la República Federal alemana y de la Constitución española vigente de 1978. Centrado en el sistema español, abre el estudio partiendo de los órganos productores y de los procedimientos de producción en una aproximación muy kelseniana para preguntarse quién manda y cómo se manda para establecer lo que se llama el orden competencial.