Manuel Villegas Besora (Barcelona, 1941) es doctor en Psicología y ha sido profesor en la Universidad de Barcelona desde 1974 hasta 2013. Socio fundador y presidente de la Asociación Española de Psicoterapias Cognitivas (ASEPCO) durante más de una década. Director de la Revista de Psicoterapia, desde sus inicios en 1990 hasta 2014. Cuenta también con una larga experiencia como terapeuta individual, de grupos y de pareja. Entre sus obras destacan El error de Prometeo, Prometeo en el diván, El proceso de convertirse en persona autónoma, Psicología de los siete pecados capitales, La mente emocional, Atrapados en el espejo, Atrapados en el amor y Atrapados en la mente, así como Parejas a la carta, escrita en colaboración con Pilar Mallor, todas ellas publicadas en Herder Editorial.
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Esta obra cuestiona la aparente independencia entre epistemología y psicoterapia. ¿En qué medida el sufrimiento humano y su curación dependen de la forma que tenemos de conocer la realidad? ¿Cuáles son las implicaciones terapeuticas de asumir, como hace el constructivismo, que la realidad no se nos representa directamente como un proceso activo de construccion? El eje vertebrador de este libro es la coherencia entre la orientacion epistemologica constructiva y en enfoque terapeutico propuesto como psicoterapia constructivista. Al postular el proceso activo de la persona en su captacion de la realidad, el terapeuta constructivista se centra mas en las interpretaciones que el cliente ha construido que en la realidad. Para poder propiciar algun cambio en su construccion es preciso contar con metodos para el conocimiento de sus premisas basicas o constructos personales, comprender el mundo desde su propia logica. Esta actitud implica la aceptacion incondicional y la empatia rogerianas, pero va mas alla. El terapeuta constructivista es activo, anima a implicarse en procesos de experiencia determinados tanto dentro como fuera de la sala de terapia, en una pluralidad de tecnicas que se ampara en el caracter integrador de esta propuesta constructivista.
Esta obra cuestiona la aparente independencia entre epistemología y psicoterapia. ¿En qué medida el sufrimiento humano y su curación dependen de la forma que tenemos de conocer la realidad? ¿Cuáles son las implicaciones terapeuticas de asumir, como hace el constructivismo, que la realidad no se nos representa directamente como un proceso activo de construccion? El eje vertebrador de este libro es la coherencia entre la orientacion epistemologica constructiva y en enfoque terapeutico propuesto como psicoterapia constructivista. Al postular el proceso activo de la persona en su captacion de la realidad, el terapeuta constructivista se centra mas en las interpretaciones que el cliente ha construido que en la realidad. Para poder propiciar algun cambio en su construccion es preciso contar con metodos para el conocimiento de sus premisas basicas o constructos personales, comprender el mundo desde su propia logica. Esta actitud implica la aceptacion incondicional y la empatia rogerianas, pero va mas alla. El terapeuta constructivista es activo, anima a implicarse en procesos de experiencia determinados tanto dentro como fuera de la sala de terapia, en una pluralidad de tecnicas que se ampara en el caracter integrador de esta propuesta constructivista.